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Misa Mitin

José Roberto Cea Grande y poderosa oración al garrobo para encontrar trabajo Yo no quiero el rencor, busco trabajo nada más tabla de salvación. Yo no quiero el rencor, quítame el hambre. ¡Oh! Poderoso e invencible garrobo que Dios ha colmado de grandes privilegios como el de conceder los tiempos lluviosos y secos, tener el valor de tirarse del árbol más elevado y caer sobre cualquier barranco o peña y no le pase ningún mal...   Cuando te encontraron en aquella cueva, tenías cuarenta días de no comer ni beber agua y prometiste que tus secretos los darías a todo aquel que confiara en ti. ¡Oh! Poderoso e invencible garrobo, te he demostrado mi fe, Divino Ser, t raigo la hoja de algarrobo reliquia de virtud. Esta hora es la predilecta, dame tus secretos y virtudes ¡Oh! Poderoso e invencible garrobo, que te quitan la cola y te crece después, ...

Míentras Viva Esta Orquidea

José Rutilio Quezada                     Obras del autor Tiene tres novelas publicadas: "Dolor de Patria" (1984), "La Última Guinda" (1988) y "Las Profecías de Adán Cangrejo, Crónicas Auténticas del Pueblo más Lindo del Mundo" (1994); todas bajo el sello editorial de Clásicos Roxsil . Otros libros publicados son: "Como los Girasoles, Diario Íntimo de una Batalla Desigual" (2003), "Aquellos Exilios Involuntarios, Memorias de un Entomólogo" (2004), "Heraldos del Nuevo Milenio y Otras Crónicas Auténticas de los Pretéritos Siglos" (2005), "Memorias de mis Alegres Domésticas" (2005) . La novela que ahora tengo el atrevimiento de prologar, "Mientras Viva esta Orquídea ", una novela en forma epistolar, con el tema eterno del amor. Voy a espigar algunos aspectos de las obras, con justo conocimiento de causa por ser su editora . Las dos primeras, publicadas hace vein...

Como Mariposas

Julio Leiva Masin En Como Ma ri posas , encontrará una lectura amena , d e suspe n so y llena de amor y ternura. E l lector desc u br irá l o s tr au mas de u na joven arre bat ada a sus pad r e s en la gue rr a , el do l o r de una madre y abuela que nunca pi e rd en l a esperanza del r eencuentro , l a i ncer t idu mbre de lo s padres adoptivos qu i enes la aman profund amente . También descubr i rá los esfuer z os de l os mi lit a r e s por ocultar la verdad de l os hechos malévo l o s de los cuales fueron responsables. A través de este libro , el au t o r nos mue str a la cruda realidad del do l o r q u e gen e ró la prác tica del robo de n iños y niñas durante la guer r a c iv i l salvadoreña ; también deja al des n udo que los traumas de l a guerra perdur a n por generac i o nes , y por lo tanto , los tie m pos d e locu r a están l e jo s de ser olvidado s. Como Ma r iposas , más que un relato noveles co , es una búsqueda de i dent i dad y transformación , es la lucha de...

El Cipitío

Manlio Argueta El Cipitío es una leyenda de origen náhuatl que por siglos ha caminado sin rumbo por los campos de El Salvador. Aunque no es posible fijar sus raíces en un período exacto de la civilización maya-quiché, sí sabemos que está cimentado en la más profunda tradición oral y que todas las generaciones de salvadoreños han jugueteado alguna vez con este amigo imaginario o gozado  de sus travesuras dramatizadas  de viva voz por sus mayores, - quienes por cierto - están impedidos de verlo, pues es un espíritu inocente, visible sólo para los niños. De aquel relato ancestral  que ha vencido al tiempo y al olvido, el autor nos ofrece ahora una versión libre, donde recopila muchas andanzas de ese mágico duendecito, desconcertante entre comales, izotes y jaguares. Fuente : Argueta, M. (2006). El Cipitío. San José, Costa Rica: Legado 

Geografía del Orgasmo

Miguel Angel Chinchilla VULVA Aquí debo decir que soy Un macho tradicional Me gusta la revolucionaria la de espesa barba La rasurada despierta en mí Cierta sensación de pederastia Así rapada parece empanada Y otros cien nombres de la culinaria popular; Cuando te ponés así de lado parece molusco Con sus valvas carnosas y rosadas Y hay algunas tremendas que llegan por Internet De lolitas obreras de la pornografía: Nórdicas, asiáticas, caribeñas, salvadoreñas Todas como sapos lujuriosos Como cachorros indefensos a punto de morderte Cual un cerbero que cuida la entrada y la salida El santo grial que buscaban los templarios La herida sagrada que nos pierde a los machos Y es que todos por ahí comenzamos a morir. Fuente: Chinchilla, M. A. (2011). Geografía del Orgasmo. San Salvador: Ediciones Amate Vos   

Cristales de Colores; poemas para niños

Berta Funes Peraza Berta Funes de Peraza Nació el 10 de septiembre de 1911 en San salvador: Hija del Dr. Francisco Funes Pineda, escritor. Cursó Bachillerato en Ciencias y Letras en el Colegio María Auxiliadora". Desde muy temprana edad se manifestó como escritora: a los 16 años sus primeros poemas habían sido publicados en un periódico. Trabajó como maestra y periodista. De 1927 en adelante tuvo un consultorio sentimental en El Diario de Hoy, luego trabajó en Radio YSAX en los programas  "entre Nosotras", "Dos minutos de Fe" y "De mujer a Mujer". Ingresó a asociaciones como "Defensa Sicial Salvadoreña" y "Ateneo Salvadoreño de Mujeres". Fue fundadora de la "Mesa Redonda panamericana" y Dama Gris (Voluntaria) de la Cruz Roja. Dirigió el Programa Sociológico Literario"en la YSS Radio Nacional. escribió colaboraciones para Diario Latino, Orientación y Diario Nuevo, donde se hizo cargo de una página liter...

Alma de Cuzcatlan

Pancho Lara MADRE MIA Madre mía te doy mis cantares porque fuiste mi vida y mi guía; mi tesoro,   mi f é, mi alegría, Madre mía, te canta mi amor. Tu llenaste de luz mi sendero, luz bendita que calma mis penas, iOh! qué dulces me son las cadenas de tus brazos,   ¡oh Madre de amor ... ! No hay cariño tan santo, tan puro, sacrificio es tu vida de luz, se marchita tu vida bendita por tus hijos: tus frutos de amor. Y hoy que ansioso yo vengo a cantarte, madre mía te quiero decir. que me muero de triste agonía, cuando miro tu noble sufrir ... FLOR DE IZOTE Florecitas blancas como una canción que brotó del alma y del corazón. Es la flor de izote prodigio felíz   del ardiente trópico   iay! una emperatriz. Bayonetas verdes custodian las flores, hojal esmeralda del izote aquel ... donde se enredara   mi tierna canción,   que brotó del a...