Ir al contenido principal

El Secuestro del Estado Salvadoreño: relato histórico-político

                                              Haydeé Henríquez


La obra que el lector tiene en sus manos es una narración de lo que ha sido, es y puede llegar a ser el Estado de El Salvador cuando sea libre. Su tesis se puede sintetizar así:
El Estado de El Salvador nació y aun vive en cautiverio; los salvadoreños deben liberarlo o morir en su intento por lograrlo; los hermanos lejanos pueden y deben salvarlo pagando el rescate. El Estado de El Salvador, algún día será libre.
El título de la novela, "El secuestro del Estado salvadoreño", sugiere que se ha cometido un delito llamado secuestro, tipificado como la aprehensión con fines delictivos del Estado de El Salvador; en donde los actores son los secuestradores poderosos y el secuestrado, los débiles.
Sus cinco capítulos describen el sufrimiento de la víctima, el accionar de los actores materiales e intelectuales del delito, la situación actual del secuestrado y alternativas de solución.
El desarrollo capitular se sintetiza así:
El mensaje que nos da el primer capítulo, es que los Pipiles fueron secuestrados por los invasores.
 El segundo capítulo, se refiere a los diferentes actores del delito: primero fueron los invasores españoles, después de la independencia los españoles criollos, seguidos por una serie de caudillos y dictadores mestizos.
El tercer capítulo llamado "Las máscaras del secuestrador", se refiere a que se han dado cambios aparentes, pero en realidad es el mismo delito, con la salvedad que la víctima ha intentado liberarse.
 El cuarto capítulo, se refiere a la realidad nacional principalmente a los males públicos, mismos que se reflejan en la injusticia social, y que son producto de las malas políticas implementadas por el gobierno de turno.
El quinto capítulo, es una reflexión sobre los sueños del secuestrado cuando el Estado de El Salvador sea libre.
La obra "El secuestro del Estado salvadoreño" pretende:
Demostrar que el Estado no es público, no es libre, no es soberano e independiente como lo prescribe la Constitución de la República.
Denunciar que el proceso de democratización en El Salvador, no ha logrado la aplicación de los principios básicos con que nació la democracia moderna, que son: la soberanía reside en el pueblo; la interdependencia de los tres órganos del gobierno; la ética y moral constitucional.
Reflexionar sobre la enseñanza histórica que dejan los conflictos sociales violentos, cuyos costos en vidas y destrucción no se deben olvidar.
Sugerir insumos, para un proceso de modernización de la cultura política parroquial, que debe transitar hacia la cultura democrática representativa y participativa.
Que las nuevas generaciones que no vivieron los acontecimientos histórico-políticos a que se refiere la obra, tengan un referente del desarrollo histórico del Estado salvadoreño, que en la categoría de relato, les recuerde sus raíces.
Esta narración, escrita en lenguaje llano, se puede leer de varias formas, la menos indicada es la ideológica; pero la gran intencionalidad de la autora es que fuese leída de manera reflexiva como un análisis de la realidad nacional, recordando que "si olvidas lo histórico, se repetirá en el futuro", y lo que ningún salvadoreño quiere, es que se repita la guerra civil de la década perdida de 1980.
En la novela se ve claramente el pasado, el presente y el futuro que son los elementos básicos del diagnóstico del planeamiento estratégico; es por ello que la autora presenta alternativas de solución a la situación problemática planteada, y en sus recomendaciones ha tomando en cuenta el cuestionado entorno internacional de la globalización y la democratización.

Fuente: Henríquez, H. (2004). El Secuestro del Estado Salvadoreño. San Salvador: Talleres Gráficos, UCA.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bombas (Folklore Oral de El Salvador)

Si el sol del cielo cayera, Y al caer se quebrara, Sin duda de sol sirvieran Los ojos de tu cara. El gallo de la vecina, Qué triste y alegre canta; El que duerme en casa ajena De mañana se levanta. Dicen que tienes dinero Y orgullo para gastar, Gastálos poco a poquito, No se te vaya a acabar. Ayer salí de mi casa Arrastrando mi camisa, Sólo por venir a verte, Carita de lagartija. Limoncito, limoncito Cortado de una ramita, Dame un abrazo apretado Y un beso de tu boquita. Una vieja con un viejo Cayeron dentro de un pozo, Y la vieja le dijo al viejo ¡Hay que baño tan sabroso! ¿De qué le sirve a tu nana, Ponerle tranca al corral, Si te has de venir mañana, Salga bien o salga mal? Zipote, nariz de moronga, Andá donde tu nana, Que te la componga. Ayer pase por tu casa, Me tiraste una iguana, Yo la tomé de la cola Pensando que era tu nana. Ayer pasé por tu casa, Me tiraste una rata Yo la...

Leyenda del Lago de Ilopango

                                                    CORINA BRUNI Un niño sediento y muerto de hambre, llegó una mañana de un brumoso mayo, a orillas de un árido cráter volcánico. Tomó asiento el niño sobre una alta roca, e imploró a los cielos algún refrigerio. Atenta y conciente, lo escuchó una nube, y pidió permiso de volverse lluvia. Refrescó la lluvia al sediento niño; pero éste aún hambriento y lleno de miedo, se sintió muy solo en aquel desierto, y entonces lloró con gran desconsuelo. Sus preciosas lágrimas rodaron al suelo, cual gemas caídas de un mágico vuelo. Y ya confundidas con la fresca lluvia, inundaron el cráter volcánico. Se formó allí un lago, un hermoso lago. Al verlo nuestro héroe salto de contento ante tal prodigio y, maravillado, deseó navegar en barca o en balsa; más no había balsa ni playa . Pensó el niño entonces: “Lo qu...

ALVARO MENEN DESLEAL (BIOGRAFIA)

VIDA Y OBRA DE ÁLVARO MENEN DESLEAL Poeta, narrador, ensayista y dramaturgo salvadoreño, nacido en Santa Ana el 13 de marzo de 1931 y fallecido el 6 de abril de 2000 en San Salvador. Autor de una obra lúcida y versátil que abarca casi todos los géneros, por la profundidad y vigor de sus piezas teatrales ha quedado adscrito a la nómina de los dramaturgos impulsores y renovadores del teatro hispanoamericano en la segunda mitad del siglo XX. Su temprana vocación humanística le llevó desde muy joven al cultivo de la literatura, así como al ejercicio periodístico, mediante el cual se introdujo en los principales círculos culturales salvadoreños. Sus primeros éxitos literarios los cosechó en la difícil parcela de la narrativa breve, en la que se labró un merecido prestigio merced a su participación en el Certamen Nacional de Cultura de 1962, donde fue galardonado con el segundo premio en la modalidad de cuento. Seis años después se convertiría en vencedor de este mismo certamen...