viernes, 11 de julio de 2014

Alberto Masferrer


                                  APUNTES BIOGRÁFICOS




Vicente Alberto Mónico Masferrer nació el 24 de julio de 1868 en la villa de Tecapa, hoy ciudad de Alegría, en el departamento de Usulután. Fue "hijo natural" de Leonor Mónico y de Enrique Masferrer Florido, originario de España. Su padre, acorde con esta tradición intelectual, no lo reconoció, pero se lo llevó a vivir con sus hijos legítimos y su esposa, Teresa Crespo Meléndez de Masferrer, originaria de Guayaquil, Ecuador, criándose como hijo de matrimonio.Contrajo matrimonio con Rosaura Castañeda, de la que se divorció años más tarde para casarse con Rosario Martínez. No tuvo descendencia de ninguno de ambos matrimonios, aunque se conoce que dejó dos hijas, Albertina Michielter, nacida en Brujas, Bélgica, cuando él era cónsul de El Salvador, y Helia Detrouk, además de otros hijos de quienes se desconoce su paradero. Helia fue, sin duda, la hija que más quiso o al menos de la que más escribió, se ocupó de ella a distancia porque no pudo conocerla. Nació como fruto de su unión con Hortensia Madriz, joven salvadoreña, con la que mantuvo una fluida correspondencia. Debido al escándalo que dicha unión suponía en esos tiempos, Hortensia fue enviada por sus padres a Bélgica, en donde Helia nació y se educó, en compañía de su madre y de Valerie Decordes Poulou, mujer fundamental en la vida de Helia, quien le da a conocer a su padre Masferrer y la introduce en su pensamiento.  Helia se educó en un Centro de Estudios Decroly, con un sistema pedagógico muy avanzado, suponemos que por influencia de Masferrer, a quien no llegó a conocer porque éste murió cuando ella tenía 2 años.
Masferrer fundó en 1928, con el empresario José Bernal, el diario Patria, del que fue director y editorialista; escribió otros editoriales en el semanario intelectual Vivir, auténtica tribuna de opinión pública. Contó con el apoyo de varios colaboradores salvadoreños como: Salarrué, Napoleón Viera Altamirano, Miguel Ángel Chacón, Alfonso Rochac, Alberto Guerra Trigueros, Arturo Ambrogi y otros autores internacionales como José Vasconcelos, Flavio Guillén, Máximo Soto Hall, Gabriela Mistral, Henri George, Henri Barbusse, Anatole France, Romain Rolland y algunos destacados espiritualistas vinculados a la teosofía. Escribió sobre diversos temas: educación, trabajo, feminismo y aquellas cuestiones sociales que aquejaban a las sociedades latinoamericanas finiseculares. En general todos los temas abordados por este periódico estaban relacionados con los principios desarrollados en El mínimum vital. Cuando Masferrer tuvo que abandonar El Salvador por motivos políticos (1931), su discípulo y amigo, Alberto Guerra Trigueros, compró el periódico Patria para continuar su obra y seguir difundiendo las ideas vitalistas y rnasferrianas."
Su extensa obra comprende sobre todo ensayos cortos de carácter didáctico y pedagógico con tintes a menudo moralistas y de denuncia social.  Una de las más difundidas en Centroamérica fue Leer y escribir (1915), cuyo contenido social era una denuncia de la pésima situación de las escuelas y la educación en El Salvador y una propuesta de creación de bibliotecas ambulantes populares, a las que tuviera acceso toda la población. Fue publicada en Guatemala, como un pequeño folleto popular, junto a otro ensayo, La cultura por medio del libro (1929), con un tiraje de cinco mil ejemplares. De su obra más conocida, El mínimum vital, se publicaron varias ediciones en casi todos los países de América Latina y su difusión fue enorme. Es un pequeño ensayo deontológico acerca de los deberes y derechos de que ha de gozar todo ser humano por el hecho de vivir. Entre 1925 Y 1928, escribió buena parte de sus teorías espiritualistas de clara influencia teosófica y orientalista: Ensayo sobre el destino (San José, Costa Rica, 1925); Las siete cuerdas de la lira, (1926), que plasmaban claramente su concepción panteísta, adentrándose en la búsqueda de la sabiduría, la belleza, la verdad y el bien y donde se dejaba entrever la influencia hinduista en las teorías acerca del cosmos, la vida y la reencarnación. Citaba a Gandhi, Krishna o Budha, así como a Platón y Pitágoras en aquellos párrafos que se refieren a la primacía del espíritu sobre la materia y la búsqueda de la belleza y el bien.

Fuente: Casaús Arzú, Marta Elena. (2012). El Libro de la vida de Alberto Masferrer y otros escritos vitalistas. Edición crítica de la obra teosófica-vitalista (1927-1932). Guatemala, Guatemala, F&G Editores. 

Lée el Dinero Maldito

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