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Filosofía ¿Para qué?

                                                                      Ignacio Ellacuría


             Filosofía ¿para qué?

Este articulejo va dirigido a quienes se ven obligados a dar filosofía sin saber bien por qué y para qué. En bachillerato, todavía se impone el estudio de la filosofía y también se impone en muchos de los planes de estudios de las más diversas universidades. Es estudio obligado, por ejemplo, en las universidades soviéticas en forma de materialismo dialéctico e histórico y es, asimismo, estudio obligado en la formación de los sacerdotes católicos aun después del Vaticano II. ¿Por qué este empeño por contar con una filosofía que defienda las propias posiciones? ¿Por qué esta continuada presencia de la filosofía en la base de la formación de la cultura occidental durante más de veinticinco siglos?
Uno o una pudiera pensar que se debe a un deseo de pura erudición. Es bastante claro y fácilmente admitido que hombres que pueden catalogarse entre los más inteligentes de la humanidad se han dedicado a la filosofía durante muchísimos siglos. ¿Cómo desconocer y despreciar lo que estos hombres han pensado y que solo ellos han podido llegar a pensar en el sentido de que sin ellos la humanidad nunca hubiera podido contar con esos puntos de vista? ¿Será, pues, cuestión de erudición y de "cultura"? Inmediatamente hay que responder que no. La filosofía como erudición y cultura no es filosofía -no se puede enseñar filosofía; lo único que se puede enseñar es a filosofar, decía Kant-; y, sobre todo, por qué no se le da vuelta al problema y se pregunta a qué se ha debido el que los hombres más inteligentes del mundo se hayan visto forzados a hacer eso que llamamos filosofía. Esto no quiere decir que la filosofía sea solo cosa de sabios; únicamente quiere significar que la humanidad se ha visto necesitada de filosofar y de que los hombres, casi todos los hombres, de una u otra forma en una u otra ocasión se ven forzados no a hacer una filosofía, pero sí a hacer algo que puede considerarse como el origen del filosofar.          
Si atendemos, aunque sea someramente, a este comienzo de filósofo que llevan muchos humanos dentro de sí, tal vez podremos decir algo sobre el por qué y el para qué de la filosofía, y también sobre del cómo filosofar. Un profesor norteamericano se quejaba ante Zubiri de la pregunta constante que le hacían sus discípulos: "¿Por qué estudiamos filosofía? y Zubiri le respondió inmediatamente: "Por lo pronto, para que no vuelvan a hacer esa pregunta". Quería decir con ello que quien se pone a filosofar inmediatamente entiende por qué debe haber filosofía y para qué sirve la filosofía. Unas breves reflexiones podrán, tal vez, ayudamos a comprender qué es esto del filosofar.

Fuente: Ellacuría, I. (2003). Filosofía ¿Para qué? San Salvador: UCA Editores

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